Vendaje desarrollado en Israel que detiene el sangrado en cuestión de segundos, ya se vende a nivel mundial

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En septiembre de 2016, dos agentes de la policía israelí fueron apuñalados en un ataque terrorista en Jerusalén, uno de varias docenas de esos ataques ese año. Uno de los oficiales resultó gravemente herido y sangraba profusamente por una herida de arma blanca en el cuello, que alcanzó una arteria principal. Un paramédico que se apresuró a la escena logró salvar la vida del oficial aplicando una venda que en ese momento recién estaba disponible, desarrollada en Israel, que detuvo el sangrado en menos de un minuto.

Ese vendaje era WoundClot, una gasa a base de plantas que estimula el proceso de coagulación del cuerpo y detiene la pérdida de sangre. El vendaje, hecho de celulosa (células vegetales), puede absorber más del 2500 por ciento de su propio peso y se puede aplicar en situaciones en las que la compresión puede ser dañina, como heridas de arma blanca, cabeza y cuello, y hemorragia interna. También es bio-absorbible, permanece biológicamente activa durante 24 – 36 horas y se descompone de forma natural en el cuerpo en una semana.

Cuando se aplica sobre una herida, el vendaje de un solo uso se convierte en una membrana en estado de gel, formando una “matriz 3D [que] atrapa las plaquetas [células sanguíneas de la coagulación] y coagulantes… conservando su movilidad y actividad para formar un coágulo biológico” dice la compañía.

En el caso del oficial herido, se detuvo su hemorragia y se evitó una hemorragia adicional, incluso antes de llegar al hospital.

El vendaje WoundClot ocupó los titulares internacionales en 2016 cuando la compañía médica israelí responsable de la misma, Core Scientific Creations (CSC), lo lanzó por primera vez.

CSC ahora vende WoundClot y una serie de otros suministros médicos a distribuidores en 32 países, entre ellos Italia, India, Vietnam, el Reino Unido, Polonia, Rumania y Francia.

El fundador y director ejecutivo de CSC, Yuval Yaskil, dice que los productos se utilizan principalmente en instituciones públicas como hospitales, clínicas de diálisis, sistemas de aplicación de la ley y militares. Una pequeña parte se destina a profesionales médicos privados, la mayoría de ellos cirujanos, pero también enfermeras, paramédicos y dentistas. Sus productos cumplen con los estándares de FDA y CE.

Yaskil le dice a NoCamels que después del ataque de 2016, el jefe de policía de Israel le dijo que “cada oficial de policía debe tener [un vendaje WoundClot] en el bolsillo”, y que la gasa ha ayudado a salvar muchas vidas.

WoundClot tiene un precio de $10 por vendaje y $100 por kits quirúrgicos más grandes. Si bien no es el más barato, dice ser el de más alta calidad.

Yaskil tiene grandes esperanzas en WoundClot, y dice que espera que “WoundClot será reconocido, como debería ser, como el producto líder en el control de la hemorragia y que en los próximos diez años habrá diez o quince aplicaciones específicas y aplicaciones amplias… y que WoundClot será la tecnología líder, la que todos tendrán que pasar para poder ingresar al mercado”.

CSC está ahora en el último paso de una ronda de capital para atraer inversiones de firmas de capital de riesgo y Yaskil dice que la compañía está buscando inversiones estratégicas. “No estamos tratando de ser una startup que se vende después de un par de años”, dice.

Pensando en la pérdida de sangre

Yaskil es uno de los inversores originales en CSC. Él dice que la idea le llegó por primera vez hace unos 20 años mientras trabajaba en una empresa israelí de distribución de suministros médicos y pensaba en productos que previenen la pérdida de sangre, una de las principales causas de muerte entre las víctimas de trauma.

Según un estudio de 2009 publicado en el New England Journal of Medicine, más del 50% de las muertes ocurridas dentro de las 48 horas posteriores a la lesión traumática, resultan de la pérdida de sangre y, según el Departamento de Defensa de EE.UU., el 84% de todas “las muertes evitables” en el campo de batalla se deben al sangrado.

askil dice que en 2004 descubrió un producto que pensó que “sería un avance en el control del sangrado” y comenzó a importarlo. “Aprendí el campo realmente bien y encontré todas las limitaciones”, dice.

Después de obtener más experiencia y estudiar la industria, en 2009 Yaskil comenzó a pensar en cómo desarrollar lo que él pensaba que era “el producto perfecto”, uno que podía contener una hemorragia grave sin la necesidad de compresión y ser bio-absorbible.

El impulso final llegó en febrero de 2012, cuando el Instituto de Investigación Quirúrgica del ejército de los Estados Unidos anunció que estaba buscando exactamente el tipo de producto en el que Yaskil había estado pensando. A fines de ese año, CSC estaba funcionando, realizando trabajos de investigación y desarrollo para crear la visión de Yaskil. El vendaje WoundClot finalmente fue desarrollado por la Dra. Shani Eliyahu-Gross, especialista en nanomateriales y ahora vicepresidenta y directora de tecnología de CSC.
El vendaje estuvo disponible para su uso en cirugía, trauma, hemodiálisis y ajustes dentales e incluso se lo puede adquirir sin receta médica.

Ahora, Yaskil le dice a NoCamels que la investigación de CSC se enfocó en adaptar WoundClot a por lo menos otras tres aplicaciones diferentes y en desarrollar componentes adicionales con WoundClot como tecnología base. Yaskil se negó a entrar en más detalles y dijo que era demasiado pronto para publicar detalles sobre estos proyectos.

 

Fuente: NoCamels
Traducción: Consulado General H. de Israel en Guayaquil

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